ARGUMENTOS.- "En los dos primeros concursos advertimos que hay postulantes a los que les fue bien en la prueba de oposición escrita u obtuvieron un puntaje aceptable y, sin embargo, consiguieron una baja calificación por sus ?Antecedentes?. Esto demuestra que tenemos profesionales capaces de redactar buenos (proyectos de) fallos, pero a los que no favorece la actual reglamentación (en materia de ?Antecedentes?). Entonces, queremos que haya un equilibrio" (Carolina Vargas Aignasse).

MUCHAS DUDAS.- "No se puede disminuir tan sensiblemente el puntaje que se asigna actualmente al perfeccionamiento (posgrados) y a la labor académica, como propugna el proyecto de reforma (impulsado por el oficialismo). Sería como una cachetada a los abogados que tienen inquietudes o que hacen doctorados... No estamos en contra de los libros" (Antonio Gandur).

OPORTUNIDAD.- "Nunca más oportuno que ahora es el debate sobre la reforma (del Reglamento) propuesta. La discusión apunta a enriquecer las funciones del CAM. Es tanta la cantidad de cargos que hay que cubrir en la Justicia que, si este es el argumento para no encarar los cambios, estos no serán oportunos nunca" (Augusto Avila).

SOSPECHA.- "Causa suspicacias que, en momentos en que los dos primeros concursos celebrados por el CAM están judicializados, se planteen cambios en el Reglamento del cuerpo sin que hayan sido debatidos previamente, como se hacía antes. A esto se lo hizo durante la feria judicial y el proyecto (de los consejeros oficialistas) fue conocido antes por los medios de comunicación que por nosotros" (Jorge Cinto).